PITEADO

El piteado es un bordado muy fino hecho con fibra de maguey (pita) que se aplica sobre la piel, bordando motivos frutales y grecas o filigranas de exquisita belleza y gran maestría.

La fibra es un producto derivado de las cactáceas llamado fibra de pita, de gran semejanza con el ixtle o el henequén, que posee una gran resistencia.

La pita es traída desde las selvas tropicales que unen los estados de Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Guerrero y Chiapas. Este trabajo caracteriza a la región de los Altos de Jalisco, la de los Cañones de Jalisco y Zacatecas, como Colotlán, población que se considera la capital mundial del piteado.

La artesanía de este género es más aplicable sobre cintos, hebillas, canaleras, bolsos, fundas para cuchillería, ajuares para charrería, en donde se hace una combinación de bordado de pita y cerrajería de plata, resultando de ello productos de tipo suntuario o piezas de colección.

La fibra de pita se somete a un proceso manual con varios siglos de antigüedad hasta que se obtiene una fibra blanca y de gran resistencia.

En hallazgos arqueológicos se han encontrado artículos de más de cien años realizados con pita, y que aún conserva su funcionalidad. No se sabe a ciencia cierta cuándo nació el piteado: su origen se esconde tras la cortina del tiempo, pero referencias claras lo ubican a mediados del siglo XIX.