Coritas Seris

Fibras Vegetales del estado de Sonora

Seri es el nombre de una etnia indígena de Sonora, la mayoría de los miembros del grupo son hablantes fluidos de la lengua “seri”. Su territorio incluye las islas Tiburón y San Esteban. Cuando los pueblos eran cazadores los recipientes hechos con fibras vegetales resultaron lo más apropiado para transportar las pertenencias por su ligereza y resistencia.

En México cada pueblo enlaza y entreteje la fibra, para producir formas muy variadas, adecuadas al uso que le va a dar. Los indígenas seris hacen sus cestos, llamados coritas, de tiras muy delgadas del arbusto “torote”.

Es un árbol pequeño de hasta 8 metros de altura, su principal característica es su grueso tronco color claro y apariencia descarapelada, de jóvenes, las ramas son de color rojizo. Este árbol habita en lugares áridos. La recolección del “torote” se lleva varios meses, posteriormente es separado en finísimas tiras, aprovechando el color crudo natural, y usando, además, tintes naturales color terracota y negro.

El laborioso proceso de tejido enrollado consiste en cubrir un alma de la parte gruesa del “torote” con las fibras más finas para dar progresivamente vueltas hasta formar la cesta o platón. Aunado a esto y aprovechando los colores introducen bellos y complejos diseños geométricos y figurativos de gran grado de complejidad.

El tejido es tan cerrado y fino que tiene fama de servir para almacenar agua. Se calcula que una corita de un metro de diámetro le puede llevar a una mujer hasta un año de trabajo.