Máscaras del estado de Sonora

Las Pascolas y El Venado, Yaquis de Sonora

Unas de las tradiciones más arraigadas de las comunidades de yaquis y mayos es la danza de los Pascolas y El Venado, ritual de origen prehispánico para el pedimento de lluvias, que los misioneros jesuitas utilizaron en el siglo XVI durante su labor evangelizadora en el Norte de México, especialmente en Sonora y en Sinaloa.

El modelo misional prohibía incluir manifestaciones profanas, sin embargo, al no contar con el apoyo militar para cristianizar a más de 60 mil indígenas, los frailes decidieron adaptarlas a los preceptos católicos, y poco a poco se extendieron por toda la región.

La danza de los Pascolas y El Venado se practica desde hace más de tres centurias para el pedimento de lluvia y el florecimiento del mundo del monte, esta manifestación cultural es el único elemento identitario que comparten los grupos de la región.

De acuerdo con su cosmovisión, Los Pascolas (los ancianos de la fiesta) eran seres malignos, hijos del diablo, pero Dios se los ganó en un juego, mientras que el venado es un ser primigenio y benigno, según cuenta el mito.

Esta concepción se manifiesta en la vestimenta de las danzas; los pascolas llevan un cinto con doce cascabeles que representan a los doce apóstoles y la máscara tiene pintada la cruz, a la vez que sus piernas están rodeadas de capullos de mariposas, que simbolizan a las víboras de cascabel.

Mayos y yaquis se enredan cordones negros o multicolores en las piernas. Unos representan la víbora prieta y los otros la coralillo, y en su cabeza portan una flor para simbolizar el renacimiento del juya ania,(mundo del monte) tiempo en que el desierto se cubre de flores silvestres.

Las máscaras con largas barbas y cejas, elaboradas de crin de caballo para simbolizar a un anciano, dan la libertad a los pascolas de burlarse de los rezanderos, gobernadores y en general de toda la comunidad en términos escatológicos o sexuales, situación muy sancionada por la normatividad interna, pero que el danzante lo tiene permitido, aunque al final de su interpretación ofrece disculpas por sus actos.

La danza del venado simboliza la vida misma, el mundo flor —el cielo de los católicos—, y representa a la humanidad en un mundo mágico, por eso portan flores en su cabeza. Tanto pascolas como venados bailan en una ramada frente al templo, cuando es una fiesta comunitaria, y en una ramada construida dentro de un solar, cuando es familiar.

Los Fariseos, Mayos

Los fariseos representan a la “Judería” que apresó y dio muerte a Jesús, son hombres mayos que hacen una “manda” para recibir un milagro o un favor de la divinidad.

Para ello realiza el sacrificio durante la cuaresma, recorren toda la región durante estos cuarenta días portando su máscara de madera y cuero de cabra (con rasgos de españoles).

 Se cubren con cobijas y mantos blancos, en las piernas se envuelven tiras de “tenabaris” qué son capullos de mariposa que al caminar o bailar hacen ruido, calzan huaraches y portan también armas de madera, se pintan las manos de rojo para representar la sangre de Cristo.

Así, con toda esta indumentaria, van de casa en casa, de pueblo en pueblo, simulando a los fariseos, bailando por dinero que reúnen para organizar las fiestas. No se hablan se comunican a señas no se quitan la máscara frente a extraños.