Maderas

 

Las zonas boscosas del Estado de Michoacán han proporcionado la materia prima necesaria para que los artesanos de madera trabajen en este notable recurso con un definido estilo.

En cada pieza ponen a prueba su capacidad artística, expresando así el estilo de su propia comunidad. Utilizan un sencillo instrumental para producir sillas, comedores, camas, baúles, trasteros, piezas de ornato hasta objetos rituales como máscaras o figurillas.

Las bateas, cajas o el mobiliario representan en su tallado la enorme influencia barroca de nuestra cultura. El tallado y labrado de la madera se caracteriza como un trabajo sumamente delicado en la elaboración de piezas de arte popular religioso.

Las actividades creativas de expresión popular de los artesanos de la madera los unifican y dan identidad a la comunidad purépecha.

Cada uno de los productos artesanales tiene rasgos que los diferencia y sus productos son reflejo de las comunidades. De esta forma vemos que se distinguen por lo magnífico de sus acabados los carpinteros de la sierra que trabajan en comunidades como Capácuaro, Cuanajo, Pátzcuaro y Erongarícuaro. Los muebles mejor terminado se elaboran en Pátzcuaro con estilos como el colonial y acabados antiguos.

En Erongarícuaro hay producción de baúles y comedores laqueados. En Tocuaro, los muebles de parota son bien trabajados. Destaca también Cuanajo por el labrado y tallado en madera blanca de pino que hay en los trasteros, sillas, baúles, cuchareros, cabeceras entre otros.