En Uruapan, Michoacán, cada año se lleva a cabo una de las concentraciones de artesanos y artistas populares más impresionantes de México: la fiesta conocida como Domingo de Ramos.

Desde 1960, a iniciativa de artesanos y comerciantes el tianguis de “Domingo de Ramos” es el evento en Michoacán más esperado donde se llega a agrupar la mayor cantidad de artesanos indígenas de diferentes regiones para ofrecer a los miles de visitantes la gran variedad de productos alimenticios y artesanales que se producen y comercializan a lo largo de todo el estado.

Durante los primeros años a este evento se le conoció como la “Feria de las Ollas” porque lo que más se comercializaba era loza de todo tipo: cántaros, ollas, cocuchas, poncheras y demás objetos para uso doméstico; constituía un fenómeno atractivo sólo para los locales. La venta exitosa de sus productos alentaba regresar a los artesanos año con año.

Esto dio inicio al concurso de las piezas que estaban en venta en la plaza, entregando a los ganadores premios en efectivo que entre ellos mismos colectaban.

Hoy en día el concurso de artesanías congrega las mejores piezas de cada artesano y de cada técnica: alfarería, maderas, lacas, cobre y fibras vegetales. Si bien la calificación de este concurso se realiza a puerta cerrada, la exhibición de todas las piezas artesanales se efectúa en un escenario abierto, siempre abarrotado de espectadores nacionales e internacionales deseosos de admirar las bellas obras de arte.

El tianguis artesanal de “Domingo de Ramos” es la oportunidad de acercarse al mundo indígena, de conocer la indumentaria tradicional indígena en su más pura expresión, y de deleitarse con la riquísima gastronomía.

El “Domingo de Ramos” es uno de los acontecimientos que visten de fiesta y color una de las regiones más ancestrales de la meseta purépecha.